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Jueves 1 d Diciembre, 2016

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Periodistas conversaron sobre auto-crítica y re-invención en tiempos de paz

El miércoles 30 de noviembre la Friedrich-Ebert-Stiftung (FESCOL) realizó el conversatorio “Periodismo y paz. Entre la auto-crítica y la re-invención”.

Este conversatorio es parte de la iniciativa “Cafés de comunicación y cultura” que organizan la fundación FESCOL, La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), el Proyecto Antonio Nariño (PAN), el Centro de Estudios en Periodismo de la Universidad de los Andes (CEPER) y el Centro de Pensamiento en Comunicación de la Universidad Nacional.  El objetivo de estos espacios es que políticos, académicos, periodistas y la sociedad civil conversen en torno al papel de los medios de comunicación y la ciudadanía en contextos de paz.

En el evento, que se llevó a cabo en FESCOL, participaron: Omar Rincón,  ensayista, periodista, analista y crítico de medios; Gloria Castrillón, periodista y actualmente directora editorial del Proyecto Colombia 2020 y Juanita León, directora de la Silla Vacía.  

Rincón abrió el conversatorio preguntando a las periodistas su opinión sobre el cubrimiento que los medios de comunicación colombianos le dieron al proceso de paz y a los acontecimientos relacionados con este. Al respecto, Castrillón dijo que los reporteros estaban poco informados acerca de lo que sucedía, que hubo un desconocimiento muy grande de los acuerdos por parte de los periodistas y que dicha situación era notoria en el tipo de preguntas que hacían en las entrevistas. Agregó que los periodistas contribuyeron a la polarización del país al otorgarle vocería para opinar a las mismas personas siempre.

Por su parte, Juanita León mencionó que el cubrimiento del proceso de paz dejó ver muchas virtudes y defectos del periodismo colombiano. Rescató que los medios dieron más voz a las víctimas del conflicto armado y demostraron que aprendieron lecciones del proceso de paz del Caguán. De otro lado, dijo que los periodistas conocían muy poco el contexto internacional sobre procesos de paz y por ello, tenían dificultades para entender lo que pasaba en Colombia y asumir una perspectiva más realista del proceso de paz colombiano.

El siguiente tema del conversatorio estuvo encaminado a conocer la estrategia que utilizó la Silla Vacía para cubrir el proceso de paz y el proyecto Colombia 2020 que lanzó El Espectador con el fin de hacer periodismo y pedagogía para la paz.

León afirmó que del trabajo de la Silla Vacía se pueden resaltar tres puntos positivos: primero, que el trabajo periodístico y de reportería de ese medio logró aterrizar los acuerdos de la Habana a las situaciones que se presentan en la cotidianidad del territorio; segundo, que el papel de los periodistas fue el de “traductores” de la información que provenía de las partes y de lo que significaba cada punto del acuerdo, explicando y desmenuzando el contenido; y tercero, que el medio nunca se asumió que en el plebiscito ganaría el “sí”, lo que les permitió estar más preparados para cubrir los resultados del 2 de octubre.

Por otro lado, Castrillón explicó que Colombia 2020 es un proyecto cuyo fin es hacer periodismo, debate ciudadano y pedagogía sobre la construcción de paz.  El lanzamiento de esta iniciativa fue el 13 de junio de este año y no busca cubrir los acuerdos de paz, sino aportar a la construcción de paz.

Mencionó que el proyecto ha recorrido territorios colombianos donde los medios usualmente no llegan y que, con apoyo de organizaciones sociales, se ha logrado contar historias locales. El proyecto Colombia 2020 recorrió ocho zonas de concentración y ha hecho pedagogía sobre los acuerdos de paz de forma didáctica: con la utilización de videos, juegos e infografías.

A continuación los periodistas discutieron sobre el papel del periodismo en la actualidad. Rincón dijo que con acontecimientos como el Brexit, el triunfo de Trump y el del “no” queda claro que “lo malo e inútil son los medios”. Mencionó que “la realidad es que los periodistas no leen y que el periodismo no quiere moverse”.

León dijo que el periodismo está perdiendo su centralidad en la vida de las personas. Según la periodista, los medios han dejado de importar y han sido desplazados por las redes sociales y nuevas formas de generar información. “Los medios competimos con herramientas que creemos menos calificadas pero que al final son las que tienen la información que le interesa a la gente”.  Por último, dijo que definitivamente hay una crisis en el quehacer periodístico porque los periodistas no han entendido que se necesita una transformación en la manera de contar y transmitir la información.

Castrillón coincidió con León en la necesidad de buscar nuevas formas de narrar. Además dijo que al periodismo le falta humanizar y entender qué es lo que interesa a la ciudadanía. Respecto a esto, León afirmó que las emociones juegan un papel importante y los periodistas no saben hacer uso de ellas para transmitir una noticia.

Rincón agregó que “lo exitoso de la información en las redes es que se conecta con la gente desde la intimidad” y dijo que eso es lo que le falta a los periodistas, a quienes les exigen desde su formación  dejar de lado las emociones. Además, señaló que el periodismo tiene la tarea de transformar la emoción de odio que nos ha heredado la historia del conflicto a otras emociones que vinculen a la población colombiana a su contexto. “El periodismo debe dejar de darle tanta importancia a la opinión de un solo personaje y cambiar las emociones negativas que este transmite en emociones positivas”, concluyó.

Posteriormente, los periodistas hablaron de la tendencia que hay en los territorios rurales, indígenas y en general en las comunidades de poner barreras a los periodistas, pues consideran que el trabajo de los medios se limita a obtener la información y lucrarse con ella sin generar un verdadero impacto en las problemáticas de los territorios. Castrillón mencionó que los medios han contribuido a la tergiversación y que para cambiar esa perspectiva sobre los periodistas, es necesario tener más acercamiento con las comunidades, ir sin afán y tomarse el tiempo para conectarse con la gente.

Luego, se tocó el tema la percepción de la paz de la gente que no ha vivido de cerca la guerra. Con relación a esto, Rincón dijo que el problema en el plebiscito fue que la gente de la ciudad nunca se sintió totalmente vinculada con la guerra. “El triunfo del “no” sirvió precisamente para acercar a más personas a la discusión de la paz,” señalo.

Para terminar, los periodistas estuvieron de acuerdo en que es necesario buscar nuevos formatos narrativos. “En nuestro periodismo no hay ficción y hay historias de este tipo que aportan más, que acercan más a las personas a lo que pasa en el país.  Tampoco hay espacio para el humor. Le damos demasiada importancia a la opinión que ya demostró que no sirve para nada”, concluyó Rincón.